Yellowjackets, vivir tras sobrevivir
Cuando uno decide empezar un emprendimiento, lo primero que piensa es que sea rentable y tenga ganancias. Tiene que ser algo que tenga posibilidad de prosperar. También, algo de lo que la gente no prescinda si tiene problemas económicos. Un negocio que no pueda fallar. A algunas personas puede darles impresión, pero si tenemos todo esto en cuenta, podríamos acordar que tener una funeraria puede resultar bastante bueno en términos de necesidades y ganancias. Sin embargo, ¿existe un pueblo o una ciudad, donde este tipo de proyecto no pueda funcionar?. Parece que sí. Post Mortem, una de las últimas series de Netflix, lo pone a prueba.
En Skarnes, una ciudad noruega, parece ser esto posible. Para abordar el tema en esta serie eligieron la comedia negra y le damos una cálida bienvenida a esa decisión. Con tanto policial negro escandinavo, nos viene bien un poco de sátira. Lejos quedan todas esas investigaciones complejas y detallistas para dar paso al mínimo trabajo de investigación posible porque el presupuesto de la policía no es suficiente.
Utilizar recursos para investigar o para hacer autopsias no son lujos que se puedan dar muy seguido en Skarnes, pero gracias a una primera autorización para descubrir el motivo de fallecimiento de una joven, comienza la historia.
Luego de encontrar el cuerpo sin vida de Live Hallangen (Kathrine Thorborg Johansen) en medio de una granja, los oficiales se disputan entre hacer la autopsia o no. Finalmente, el más joven de ellos se impone con su energía de novato y su jefa la autoriza. En medio de la misma, Live se despierta casi como si la hubiesen salvado de morir ahogada. Tras la confusión sobre su estado vital, nos vamos dando cuenta que ella no es la misma joven que era antes de su supuesta muerte.
Lejos de ser este el peor problema, la realidad de Live y su familia es más compleja, ya que ella es víctima de una condición que desconoce y que le fue heredada de su madre: necesita beber sangre para vivir. En este punto cruzamos el límite de lo real para agregar el condimento ideal que se necesita para un policial fantástico. Ella va a ir descubriendo esta necesidad, mientras Odd (Elias Holmen Sørensen), su hermano mayor, comienza a descubrir la situación de la funeraria que recibe tras la repentina muerte de su padre.
Fácilmente podríamos imaginar que estos cambios en las vidas de los hermanos Hallangen pueden ser un win-win para ellos, pero no es tan fácil. El problema es que Live es una persona muy solitaria, se lleva muy bien con su hermano, mas no tienen una relación muy íntima con él, por lo tanto, ambos deben aprender a sobrellevar estas alteraciones en sus vidas sin la ayuda del otro.
Es una serie que toma la temática criminal escandinava que hoy se consume tanto en los servicios de streaming y la vuelve propia y distinta gracias a los toques de humor, y a colocar en otra perspectiva las motivaciones e intereses propios de cada personaje.
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