Yellowjackets, vivir tras sobrevivir
De la noche a la mañana, luego de
su fiesta de cumpleaños número 85, el multimillonario escritor de novelas de
misterio, Harlan Thrombey (Christopher Plummer), aparece muerto en su cuarto.
En principio se cree que fue un suicidio, pero alguien anónimamente le paga al
detective Benoit Blanc (Daniel Craig) para que investigue el caso.
Cuando Blanc llega a la casa por
primera vez, se da cuenta de que cualquiera de los familiares, tanto sus hijos
como sus matrimonios y nietos, pueden ser culpables, ya que todos tienen
motivos para querer su fortuna.
Es una historia muy a lo Agatha
Christie, con una dosis de humor que la hace original. Una de las personas que
tiene un rol muy importante es la enfermera del Sr. Thrombey, Marta Cabrera
(Ana de Armas), por un lado, porque además de hacer su trabajo, oficiaba de confidente,
y por el otro, porque no puede mentir.
Se vuelve divertido el hecho de
que cuando alguien muere, de repente todas las personas lo ponen en un pedestal
y eligen sólo recordar los buenos momentos, la increíble persona que era y la
excelente relación que tenían. Desde la perspectiva de cada personaje, no hay
forma de que sean vistos como culpables, por eso el detective Benoit Blanc va a
tener que esforzarse para ver más allá del panorama general, y encontrar los
detalles que harán la diferencia.
A medida que la historia se va
desarrollando quedan expuestas diferentes ideologías y temas que hoy son foco
de discusión en Estados Unidos como las políticas de inmigración, la lucha por
el medio ambiente y la importancia del dinero para poder ir a una buena
universidad.
A veces me pasa que cuando el
elenco de una película está lleno de grandes estrellas, como en este caso, suelo
dudar de lo que puede ser el contenido, pero realmente es un film que cierra
por todos lados y que tiene un final a la altura de todo el desarrollo.
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